la fonda

huellas

no todo van a ser canciones

SkaterAquí podrás encontrar entre otras cosas recuerdos, curiosidades, escritos, desvaríos y otros delirios...

exposición y venta de cajas de luz Colección Julieta Mágica y recital de foto poesía inédita de Julia Moreno

Viernes , 16 de Junio de 2017 . El Soldadito De Plomo . Cartagena .

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El día 16 de Junio de 2011, en el Soldadito De Plomo de Cartagena, tuvo lugar el recital de foto-poesía "Re-volver" de Julia Moreno. Manuel Ibáñez fue el encargado de poner voz a las poesías de Julia. Este recital inauguró la exposición y venta de cajas de luz de la Colección Julieta Mágica.
En el siguiente enlace: "Re-volver" podéis ver el video hecho para la presentación.

"Re-volver : Proyecto de fotopoesía inédito, de la voz de Manuel Ibáñez dando alma a mi poesia.
Se puede volver a empezar cuando no sabes muy bien de donde vienes. Cuando sabes que algo ha terminado, pero no recuerdas qué, o sabes que hubo un lugar en el que te quedaste dormida y ahora al despertar, necesitas olvidar, y levantarte de nuevo.
O se puede volver a Re-volver revolviendo…re-volver amando, y re-volver gritando…
Porque yo no se volver, descalza y en silencio, yo quiero volver revolviendo sin dejar nunca de ser yo." - Julia Moreno.
En el siguiente enlace: Julieta Mágica podéis acceder al facebook de Julieta Mágica - Cajas de Luz.

Entrevista Personal a Manuel Ibáñez .

Viernes , 22 de Agosto de 2014 , Diario La Opinión , Murcia .

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Texto: Nieves B. Jiménez. Fotografía: Mario Cayuela.

A continuación transcribimos toda la entrevista al completo, inclusive lo que por falta de espacio o carecer de importancia, Nieves omitió.


BIOGRAFÍA:

Bazanero de profesión. Músico por devoción.

Nací a las afueras de un pueblo de Cartagena llamado Canteras, en la madrugada del 18 de agosto de 1965 y lo hice a la luz de un quinqué pues la electricidad aun tardaría en llegar a Las Casas Del Pino, nombre por el cual se conocía aquel caserón rural. Mi infancia la pase entre aquellos bancales y el barrio de La Concepción o lo que es lo mismo, Quitapellejos, como se le conocía desde antaño por estar destinada una rambla cercana al enterramiento de caballerías y ser allí donde se les quitaban la piel para fabricar cuero. Estudie formación profesional en la escuela técnica de aprendices de Bazán y al acabar esos estudios pasé a formar parte de su plantilla. Nunca sentí verdadera pasión por mi trabajo pero si el pudor y la honestidad suficiente para que no se me notara desarrollando mi labor lo mejor posible en todo momento. Echando la vista atrás fue una verdadera suerte pertenecer a una empresa que durante mucho tiempo represento un claro ejemplo de lucha social y profesionalidad en su sector y que, sin duda, ha sido, es y debe continuar siendo uno de los motores de la economía de Cartagena. Guardo buenos recuerdos de aquellos años y mejores amigos. Mi pasión por la música es innata. Mis primeros conciertos los daba a la sombra de un viejo garrofero durante la sagrada hora de la siesta, cosa que sacaba de sus casillas a mi abuela, y lo hacia para más delito, aullando mientras golpeaba cacerolas viejas y gastados botes de Colón. Aunque nunca tuve la disciplina ni la constancia para estudiar música de manera oficial, siempre tuve la necesidad de expresar lo que sentía y sabía a ciencia cierta que la música me ayudaría a ello. Desde hace más de veinte años tengo una banda de rock and roll llamada La Fonda, que es una prolongación de mi mismo, hasta tal punto, que creo que soy más "yo" cuando estoy encima de un escenario con mis amigos que cuando estoy fuera de él

ENTREVISTA COMPLETA:

Mi ADN murciano me hace como a todo buen cartagenero necesitar estar cerca del mar. Un mar que considero casi propio y del que me gusta disfrutar cuando atardece en las épocas del año que más olvidado está.

No soy amigo de marcas ni de modas.

Me gusta el perfume de Pachulí porque me recuerda a una diosa cuyo nombre he olvidado pero no el rastro que dejaba cuando bailaba a tu alrededor. Uso un after shave que se llama Floïd y empecé a usarla porque la usaba mi padre. Está en vías de extinción. Pero que no cunda el pánico. Esta loción no te asegura un poderoso magnetismo entre el mundo femenino ni ningún otro éxito en la vida.

Aunque poseo una buena colección de zapatos casi siempre calzo unas botas campestres de ante marrón tan poco atractivas como cómodas.

La verdadera riqueza consiste en saber disfrutar de las cosas sencillas. Pero es tan difícil. La sociedad en la que vivimos y el ritmo que nos impone hacen que, una y otra vez, centremos nuestra atención lejos de ellas. Por eso la inmensa mayoría de nosotros somos y seremos siempre pobres.

El mayor tesoro, sin duda alguna, el tiempo.

París… La visite por primera vez siendo adolescente y estando en una de las etapas más bonitas de mi vida. Cuando regresé de aquel viaje lo hice con la sensación de haber dejado parte de mi alma por entre sus bulevares, puentes y cafés y con la firme promesa de que algún día volvería para recuperarla. Ahora no puedo evitar sonreír al darme cuenta de que he vuelto más de diez veces y siempre dejo algo olvidado o por hacer que me sirva de excusa para volver.

Lo que más me pesa es todo lo que no he dicho y todo lo que no he hecho.

Me encantan los mercadillos de segunda mano. Perderme entre sus puestos buscando pequeños tesoros donde otra gente sólo ve trastos y cosas inservibles. Siempre encuentro algo interesante que restauro o vuelvo a usar. Es como tener el poder mágico de devolver la vida a algo ya desechado, olvidado, moribundo.

Los michirones y el asiático son dos productos culinarios de Cartagena dignos de cualquier banquete real.

Las nuevas tecnologías me causan un poco de alergia. Ahora ando librando un particular combate contra los libros digitales. De momento me niego en redondo a leer un libro en ese formato. ¿Como se puede renunciar al tacto de un libro en las manos? ¿Como se puede ignorar el olor de sus vírgenes paginas? ¿Qué sustituirá el placer de doblar las hojas a modo de recordatorio?... Por no mencionar la imborrable huella que cada lector va dejando en el libro cuando este es de de largo recorrido y va pasando de mano en mano, de vida en vida… Si un día, dios no lo permita, desaparecen los libros… ¿Con que coño calzaremos un mueble cojitranco?

El primer libro que leí por iniciativa propia fue "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez y lo hice para impresionar a una mujer cuyo apellido coincidía con el de la familia protagonista del relato.

A veces no puedo evitar sorprenderme cuando oigo a alguien decir que lo que más desea es acabar con su rutina cotidiana. Creo que la rutina no es tan mala. Nos define, nos da seguridad y valor. Una enfermedad acabo con mi rutina. Y en los peores momentos lo que más echaba de menos era no poder hacer todas esas cosas que hacía a diario y que a menudo detestaba o a las cuales no les daba importancia. Lo que más añoré, en el momento más difícil de mi vida, fue mi bendita rutina cotidiana.

El cáncer me ha dejado lesiones físicas y síquicas que arrastraré el resto de mis días. Ha sido el enemigo más duro y traicionero al que me he tenido que enfrentar. Una pesadilla en toda regla que te hace despertar de golpe y ver este mundo desde otra perspectiva. Es increíble como todo lo que te rodea gana o pierde valor de repente tras haber cruzado semejante infierno. Ya nada es lo mismo. El tiempo se convierte en un regalo divino y tu estas dispuesto a exprimir hasta la ultima gota de cada uno de esos tic tac que le queda a la cuerda de tu reloj biológico. A este carnaval que nos rodea se le cae la máscara. Pierdes brillo pero ganas profundidad. La familia, los amigos, los sueños… que siempre fueron importantes ahora son imprescindibles. La familia y los amigos te arropan, te cuidan y protegen durante esta desventura sin tener apenas conocimientos de como enfrentarse a ello, simplemente guiados por ese amor infinito y desinteresado que sólo el vínculo de la sangre y la verdadera amistad puede proporcionar. Y los sueños… los sueños te dan esa fuerza interior y esas alas para levantar el vuelo y seguir hacia delante. La negativa a renunciar a tus sueños es la que obra el milagro.

Siendo la música, a lo largo de gran parte de mi vida, mi pasión y hobby, durante mi enfermedad se convirtió en la pieza clave de supervivencia. Con una pequeña riñonera en donde se escondía la milagrosa medicina que debía salvar mi vida y que, mediante un tubo que me recorría el pecho, iba conectada al reservorio que lleve durante años implantado junto al corazón, acudía noche tras noche a los ensayos de una banda de rock and roll que había formado años atrás y que me negaba en firme a abandonar. El acudir al encuentro de mis amigos para hacer un poco de ruido me hacía abandonar la cama, maquillar mis cicatrices, calmar mi angustia, olvidar mi dolor y espantar mi miedo. Entonces, en aquel local de ensayo, sentado en aquella silla, pues apenas me mantenía en pie, con mi guitarra entre los brazos, me di cuenta de que yo podía ganarle la batalla al cáncer. Entonces y sólo entonces supe que tenía una buena razón para vivir.

La gente ya no escucha discos enteros. Consume infinidad de canciones. Canciones sueltas. Que es lo más parecido a devorar cientos de libros leyéndose tan solo un capitulo.

La primera vez que escuché el disco que cambió mi vida fue en casa de un amigo una noche de confesiones a tres bandas (mi amigo, yo y una botella de tequila). La portada me llamó la atención. En ella aparecía un tipo con nariz aguileña y ojos de gato que lucia un sombrero, pañuelo y abrigo tan ridículos que parecía haberse escapado de un circo. Lo puse en el tocadiscos y… ¡Zas! Tocado por la varita mágica quedé embrujado. Durante la velada puse aquel elepé infinidad de veces de principio a fin. Mi amigo no sabía ni como ni cuando había llegado ese disco allí, ni siquiera le gustaba. Y recuerdo que abandoné aquella casa, cuando ya amanecía, con una gran resaca y aquel tesoro bajo el brazo. El disco era "Desire" y el tipo de la portada un tal Bob Dylan.

Actualmente las bandas que más actúan y más éxito tienen son las que hacen versiones o tributos. El público acude a esos conciertos porque quieren oír, con desigual suerte pues a veces es tan solo un mal esbozo, las canciones que marcaron su vida o ver al mismísimo Freddy Mercury o Elvis Presley antes de que vuelvan por enésima vez a su tumba. Me parece muy bien. La pena es el muro insalvable con el que tropieza la creatividad.

El gobierno pretende que los grupos de música amateur declaren ha hacienda. Este gobierno ha golpeado despiadadamente a muchos sectores. Y la cultura es uno de ellos. Lo último que se comenta en la calle dentro del sector musical amateur es que hacienda pretende luchar contra el fraude fiscal persiguiendo a los grupos que tocan en bares un par de veces al mes por 150 0 200 euros (de ahí se paga local de ensayo, transporte de ida y vuelta al lugar de la actuación, mantenimiento de instrumentos y equipos… etc.) pretendiendo que todos los miembros de las bandas estén dados de alta como autónomos e imponiendo multas de hasta 3000 euros por músico y otros 3000 euros por músico al dueño del local donde se toca. Darse de autónomo en su modalidad más económica cuesta más de 200 euros al mes. Las cuentas evidentemente no cuadran. Este despropósito, de llevarse a cabo, seria un atraco en toda regla. A parte del daño irreparable que se le haría a este sector cultural atacando directamente a su raíz.

Un disco recomendado, no, ¡¡dos!!:

"Hypnotic Eye" lo último de Tom Petty & The Heartbreakers.

"Holy Ghost" de Marc Ford.

presentación de la película "Julia" de Iván Campillo

Jueves , 16 de Mayo de 2013 , Nuevo Teatro Circo , 21:00H , Cartagena .

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El día 16 de Mayo de 2013 en el Nuevo Teatro Circo de Cartagena tuvo lugar la presentación de la película "Julia" de Iván Campillo. Tras esta se proyecto un documental basado en testimonios de enfermos de cáncer donde aparecía Manuel Ibáñez. A causa de dicha aparición fue invitado a comentar su experiencia delante de la cámara con un breve discurso, el cual transcribimos a continuación:


Buenas Noches.
Si ustedes se dan cuenta, al puro estilo de Hollywood, como en la entrega de los Oscars, todo llevamos nuestra chuleta escrita…
Por si los nervios nos traicionan no quedarnos hechos unos pasmarotes en silencio…
Estarán de acuerdo conmigo que ver a Brad Pitt o George Clooney en un estreno cinematográfico hecho un pasmarote y en silencio puede resultar encantador, fascinante… Pero verme a mí resultaría de lo más patético… Créanme.
Aunque mi madre, que está en el gallinero sentada, piense lo contrario.
Así que aquí tengo mi chuleta.
Bien…
Cuando Iván me propuso participar en el documental mi primera intención fue rechazar la invitación de la manera más amable posible y desmarcarme del asunto con elegancia… Qué coño iba a contar yo…?
Delante de una cámara… Y que lo viera después un montón de gente… la idea me horrorizo.
Pero ante un proyecto como el que acabamos de ver…con la intención de dar a conocer un poco más los entresijos de esta enfermedad… Con la idea de transmitir ilusión, lucha, esperanza, fe… no sólo me puse ante la cámara sino que esta noche también me he dejado liar y aquí estoy aportando mi granito de arena.
¿Qué sentí yo cuando conté mi experiencia ante la cámara?
Vulnerabilidad, Timidez, Miedo… me sentí expuesto e indefenso como un niño.
En realidad, sin creer tener nada que decir la experiencia resulto ser como una purga…
Como diría una amiga mía, un vomito…
La excusa perfecta para arrojar al exterior todo aquello que ardía en mis entrañas y que, sin yo saberlo, estaba deseando salir.
Espero que Iván haya metido la tijera y sólo haya dejado lo importante…
He de confesar que ahora cuando me vea ahí, lo haré como uno más de ustedes… por primera vez y dispuesto a sorprenderme a mí mismo.
No recuerdo absolutamente nada de lo que dije… todo salió tan espontaneo…
Pero estoy seguro, tengo la certeza… de que a la cámara no le hable del niño.
Un niño corriendo con un zurrón por el campo.
Feliz y sonriente ante la vida.
Guardando en él todo lo que se iba encontrando… sus tesoros.
Le cosió su madre el zurrón y no se despegaba de él.
Le gustaba tanto…
¿Quién iba a decirle a ese niño que acabaría llevando un zurrón como condena de por vida?
Un zurrón que ahora sólo se llena de mierda.
Ni de piedras, ni de caracolas, ni de sueños… sólo de mierda.
No supo el niño que iba a vivir de adulto con la tripa abierta…
No supo que iba a acomplejarle llevar un agujero que hiciese tan fácil el verle por dentro.
Si supo que el alma no se escapa por los huecos del cuerpo…
El niño era yo.
Y el niño creció sin darse cuenta y un día se convirtió en superviviente.
Y el superviviente se ha plantado ante ustedes para mostrarle algo de sus tripas…
Vulnerabilidad, timidez, miedo…pero también Ilusión, Lucha, Esperanza, Fe…
Y esta noche, porque no?... orgullo… Orgullo por haber encarado la muerte
Y poder contaros que aún doliente, sigo vivo!
Muchas gracias a todos por haber venido.

El discurso fue escrito por Manuel Ibáñez y Dámaris Eyama, que dio forma, como ella sólo sabe hacerlo, a la historia del niño y su zurrón, basándose en la confesión que el mismo Manuel le hizo. Y transformando la pequeña historia en puro sentimiento y poesía, dulzura y dramatismo, en fin, dotándola de la belleza que necesitaba.

presentación del libro "La Voz Del Tiempo" de Julia Moreno

21 de Julio de 2011

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El día 21 de Julio de 2011, en el Café Bar Mister Witt de Cartagena, tuvo lugar la presentación del libro de foto-poesía "La Voz Del Tiempo" de Julia Moreno. Manuel Ibáñez fue el encargado de recitar algunas de las poesías que aparecen en dicho libro. Y como punto y final a la presentación interpreto junto a Maria Jesús Gil, Antonio Soler y Francisco Pérez una nueva canción cuyo titulo es "Madre". La cual introdujo con estas palabras:
"-Esta canción nace de la impotencia, del dolor y del vacío que deja la pronta e injusta, aunque a veces, anunciada partida de aquellas personas que se cruzaron en nuestro camino, y a las que de una manera u otra terminamos amando.
Dedicada a Sandra, a Mariana y a esas otras mariposas que ahora vuelan tan alto, tan alto... que se peinan en el espejo de la luna despertando los celos de las estrellas.
Pero esta canción no habla de ellas sino de nosotros. Esta canción desesperada habla de los que de momento, aquí nos quedamos. De nuestra soledad, de nuestras dudas, de nuestros miedos...-"
En el siguiente enlace: "La Voz Del Tiempo" de Julia Moreno podéis ver un corto hecho para la presentación por Internet del libro.

Skater Manuel Ibáñez, en plena lectura, con Maria Jesús Gil al fondo.

Skater Maria Jesús Gil y Antonio Soler esperando su momento.

Skater Francisco Pérez y Maria Jesús Gil durante la actuación

Skater Manuel Ibáñez.

Skater Junto a Julia Moreno, autora del libro, y su hija Lucía.

entrevista a m. ibáñez

Rocío González , 2010

Entrevista a Manuel Ibáñez aparecida en el periódico La Verdad de Cartagena el 19 de febrero de 2011. Firmada por Rocío González.

"En los bares importa más el sonido de la caja registradora que la buena música"
Manuel Ibáñez Fundador del grupo de rock La Fonda.

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Con 47 años*, Manuel Ibáñez es lo más parecido a una leyenda del rock entre los grupos de música de Cartagena. Hace veinte años fundó con un grupo de amigos La Fonda, una banda de rock and roll. De la formación inicial sólo queda él. Ahora tras el grupo también se esconden Jorge Gens, Raúl Martínez, Eladio Lidón, Chirro y María Jesús Gil. Se siente orgulloso de que su "hija", como le llama él, cumpla 20 años y no haya desaparecido con el paso del tiempo, como ha ocurrido con otros grupos de aficionados.
- ¿Por qué La Fonda?
- El nombre viene del lugar donde quedaba con el resto del grupo para ir a ensayar. Cuando empezamos con esta movida había en Cartagena una fonda y siempre quedábamos allí. La fonda se convirtió en un sitio de paso donde se juntaban muchas historias.
- ¿Historias que le han dado para escribir las canciones?
- Claro. La inspiración está en todos lados. Le damos mucha importancia a las letras. Siempre intentamos que haya algún mensaje escondido. En nuestras letras hay política, problemas personales, de todo un poco. No somos famosos, porque si no no estaríamos aquí, pero vamos tirando.
- ¿Cómo van de trabajo?
- Bien. Tocamos donde podemos y donde nos dejan.
- ¿Cómo han logrado mantener el grupo tanto tiempo?
- Con mucho esfuerzo. Ha sido muy duro. Cartagena es una ciudad con pocas posibilidades dentro del mundo de la música. En lo que a música se refiere no es el culo del mundo, pero estamos tan cerca de él que desde aquí podemos verlo. A los grupos que somos de aquí nos tienen muy abandonados.
- ¿Y eso por qué?
- Más quisiera saberlo yo. Y eso que hay muchos chavales jóvenes que están haciendo cosas buenísimas, pero nadie les presta atención, sólo van a los bares a oír versiones de otras canciones.
- ¿Qué se refiere a versiones que hacen otros grupos en directo?
- Sí, son grupos que se dedican a hacer conciertos en directo. Lo que yo no entiendo es de qué sirve que haya grupos en Cartagena que hagan versiones. No olvidemos que aquí hay mucha gente que puede hacer buena música con temas propios.
- ¿Por qué se potencian más los grupos que hacen versiones?
- La gente es lo que quiere escuchar ahora, no algo nuevo y desconocido. Nosotros llevamos un rodaje ya, hace años ganamos concursos en la ciudad y nos conocen bastante dentro del ámbito de la música. Pero a los dueños de los bares, que son quienes prestan el local para los conciertos, la única música que les gusta es la de la caja registradora. Hay muy poca gente que apueste por la música por el interés cultural.
- ¿Cómo ve el futuro de la música en la ciudad?
- Como sigan así las cosas, muy mal. Nosotros vamos a seguir tocando, que es lo que nos gusta. Si eres capaz de mantenerte veinte años encima de un escenario, puedes hacerlo veinte más.


*FE DE ERRATAS:
La edad de M. Ibáñez en el momento de esta entrevista es de 45 años.


NOTAS Y ACLARACIONES:
La fonda a la que se hace mención es la desaparecida Fonda Liarte. Situada en La Muralla de Tierra, tras la antigua lonja. Lugar donde quedaban los miembros del grupo para desplazarse después al local de ensayo. Situado este por aquel entonces en una casita de campo a las afueras de Canteras.
Algunas respuestas aparecidas en el artículo pertenecen a otras preguntas. La autora del mismo por ajustarse al tamaño de su columna y con toda la buena fe del mundo, se vio obligada a agrupar bajo una misma pregunta varias respuestas. Por ello a veces, en dichas respuestas, hay frases que parecen perder el sentido e intención.

concierto para sandra

M . Ibáñez , 2010

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La noche del 16 de Octubre de 2010, tuvo lugar el fantástico y emotivo concierto que La Fonda ofreció a Sandra. La magia de aquella noche será difícil de olvidar para todos aquellos que tuvimos la suerte de estar allí. Sandra estaba enferma de cáncer y en aquel momento luchaba a brazo partido contra la enfermedad. Falleció apenas un mes después.
A continuación transcribimos las palabras con las que Manuel Ibáñez presentó el concierto y que fueron dirigidas desde el escenario a todos los presentes y en particular a Sandra, la protagonista del la noche.


-"Buenas noches.
Ante todo gracias por acompañarnos en esta velada tan especial. Ustedes se preguntarán ¿Por que estamos esta noche aquí?
Sencillamente, porque Sandra va a ver su primer concierto de Rock´n´Roll.
¿Que quien es Sandra?...
Sandra es esta mariposa de Luz que esta aquí delante.
Para todos aquellos que la conocéis, Sandra es Sandra y sobran las palabras…
Para todos aquellos que no han tenido la suerte de cruzarse en su camino les diré que Sandra es sinónimo de vida. Que su sonrisa es luz. Que sus ojos esconden el reflejo de la luna en el mar y transmiten paz. Que su alma es libre e inocente y que revolotea de aquí para allá inundándolo todo con su perfume.
Si la alegría y la felicidad fueran un perfume, sin duda, olerían a Sandra.
Les diré que su voz reconforta. Que sus palabras esconden aliento y fuerza… Y que cuando te acercas a ella, uno tiene la sensación de estar cara a cara con un ángel…
Hace unas semanas, Sandra estuvo varios días hospedada en el hotel de los líos. Un hotel donde nos tutean y nos llaman por nuestro nombre de pila y al cual acudimos de vez en cuando, algunos de nosotros, para emborracharnos de vida. Y como en las buenas borracheras, casi siempre todos acabamos mareados y vomitando. Durante la conversación que mantuvimos en una visita que le hice, ella me pregunto como me iban los conciertos. Yo como siempre que me hacen esta pregunta soy totalmente sincero pongo mi mejor sonrisa, y miento:
-¿Los conciertos?...bien, muy bien.
-Yo tengo muchas ganas de veros- dijo.
Y con esa voz que embruja añadió
-Nunca he visto un concierto.
Aquellas palabras se grabaron en mi mente.
-Nunca he visto un concierto -Nunca he visto un concierto-
Algo dentro de mí empezó a agitarse… No podía perder la oportunidad. Ella nunca había visto un concierto y yo no recuerdo haber tocado nunca para alguien, en su sano juicio, por primera vez. Ya saben ustedes que la oportunidad es un pájaro que rara vez se suele posar y a mi, a pesar de que soy un pésimo cazador con el pulso alterado y el punto de mira desviado, no se me podía escapar la ocasión.
Y repito ese es el motivo por el cual esta noche nos encontramos aquí. Sandra va a ver su primer concierto.
Y ya saben ustedes que la primera vez siempre es especial y difícil de olvidar.
Uno nunca olvida su primer beso, por muy mal sabor de boca que deje.
Uno nunca olvida quien le rompió el corazón por primera vez por muy poco que mereciera la pena aquel ser amado…
Y por supuesto, uno nunca olvida su primer concierto por muy mala y desafinada que sea la banda.
Sandra esta noche para que nada falle por aquí arriba estará el señor D. Juan Luís Ibáñez y para que sonemos como nunca estará en la mesa de sonido el señor D. Juan Carlos
Esta noche, Sandra, tocará la batería para ti el señor D. Jorge Gens y al bajo estará el señor D. Glorío Lorente.
A la bandurria, percusión y coros estará la señorita Maria Jesús Gil. Y nos despeinara con su saxo el señor Álvaro Hermida.
A las guitarras para ti, esta noche, el señor Raúl Martínez y el señor D. Eladio Lidón.


Sandra, Señoras y Señores
Con ustedes… ¡La Fonda!"-

La dichosa llave

José Antonio Moral , 2000

Articulo aparecido en el periódico La Verdad de Caratagena, referente al suceso de la famosa "llave" que tuvo lugar durante el concierto del día 13 de mayo del 2000 en el Estadio Cartagonova. José Antonio Moral publico varios días después de aquel concierto y dentro de su columna "El Escribidor" el siguiente articulo:


-Menuda chapuza. Estas cosas sólo pueden pasar en Cartagena. Resulta que hace unos pocos sábados se organizó en el aparcamiento del Estadio Cartagonova un concierto en protesta por la contaminación que sufren los ciudadanos cartageneros. Tocaban tres grupos, entre ellos Ferroblues, que no es por que sean de aquí, pero les puedo asegurar que es una maravillosa banda, de las mejores sin duda alguna de España en su estilo. Después de su actuación saltaron al escenario los Malagüelo, que por si no lo saben, es un grupo que ha contribuido notablemente a la creación de un festival de Fol. En Cartagena, por no decir que ellos lo hicieron todo. Y cuando estaba a punto de terminar su actuación, sorpresa, se corta el suministro de energía, de los altavoces ya no salen acordes y los focos se apagan, pero no pasa nada, en un par de minutos vuelve la música, y se corta de nuevo, y se pone en marcha otra vez, y cuando la cosa empieza a oler a cachondeo, plaf, se apaga y ya no se enciende. Pasa media hora y la gente empieza a largarse. Cansado de esperar me voy detrás del escenario y no se imaginan lo que pasó. Creerán que me estoy quedando con ustedes si les digo que un gamberro, por no llamarlo de otro modo, se llevó la llave que permite accionar el generador, esto es, el aparato que suministra la energía; vamos que sin generador no hay concierto que valga. Y lo peor no es eso, sino que los dos cortes previos al definitivo fueron causa de que algún tipejo se acerco para desconectarlo, hasta que quiso hacer la broma completa y a la tercera se llevó la llave. Ahora pregunto yo: ¿pero cómo es posible que esté ese aparato ahí, dejado de la mano de dios, para que el primero que llegue lo reviente si es que le apetece?¿no puede haber un tío que vigile aquello?, o lo que es peor, si hay una puerta con una cerradura para proteger los mandos, ¿por qué no lo cierran? Una chapuza, pero no una chapuza de andar por casa, no, una señora chapuza "made in Cartagena", y me importa un rábano saber quién tiene la culpa. Detrás del escenario las caras de los componentes de La Fonda eran unos poemas, pues estuvieron ensayando a tope para esa noche, e incluso incorporaron una sección de viento. Tenían preparado el concierto al dedillo. Me acerqué al batería del grupo, Álvaro, que es coleguilla mío, y no daba crédito a lo que estaba pasando. A las dos horas tocaron un rato por las pocas personas que aguantaron. Yo no lo hice.
El verano pasado fui a visitar a unos amigos a Cabo de Palos y cuando dábamos una vuelta por el paseo marítimo, no se imaginan el gusto que me dio ver a esta banda de rock, subida en el barco de ANSE, entonando:"…poderoso caballero es don dinero, dubidubi dubidá…" delante de decenas de mesas repletas de gentes de buen ver pegándose unas infletas a marisco y a buen vino con caras de preguntarse quiénes eran estos gamberros y a ver si era posible que después de pagar veinte mil pelas por los langostinos no iban a poder cenar tranquilos. A mí aquello me gustó mucho. Que se fastidien, pensé, ojalá pille alguno una diarrea de tanta almeja y tanta gamba.
Álvaro, es normal, si tenéis un grupo que hace buena música y os comprometéis con los problemas medio ambientales y encima sois de Cartagena, lo más probable es que una simple llave tire por la borda, el día que menos te lo esperas, el trabajo, la ilusión y el buen hacer de gente que, por encima de todo, ama la música.

manifiesto de intenciones

M . Ibáñez , 1997

Originalmente este escrito aparecía allá por el año 1997 en unos panfletos que eran repartidos entre el público que asistia a los conciertos de La Fonda. Actualmente, de vez en cuando, aún se hace. Y rezaba asi:
MANIFIESTO DE INTENCIONES
La idea primordial que rondaba nuestra cabeza cuando decidimos hacer el programa que ahora tiene en sus manos, no era ni más ni menos, que la sana intención de burlar el frío que transmite lo desconocido y, otorgando a este panfleto el papel de amigo mutuo, encomendarle la osada misión de presentarnos para que usted, posible espectador, nos conozca si aún no lo ha hecho, un poco más. Pero tan pronto pusimos manos a la obra, nos dimos cuenta de lo embarazoso que resulta pretender escribir sobre uno mismo. Así pues, después de muchas horas mirándonos al espejo, los que suscriben este manifiesto llegamos a la terrible conclusión de que para llevar a buen fin este episodio era inevitable tener que refugiarse en una de estas tres, poco recomendables, actitudes:
1. Sobrevaloración. Que nos sobrevaloráramos de tal manera que pudiéramos llegar a pecar de vanidad, engreimiento, presunción, jactancia, petulancia, arrogancia, altivez y soberbia. Pudiendo se acusados ante la autoridad competente de chanza, mofa y engaño, dejando de paso, en el posible espectador, el sabor seco y amargo que destila el fraude.
Y esa, no es nuestra intención.

2. Infravaloración. Que nos infravaloráramos hasta el punto de hacer creer que se han efectuado santos votos de humildad pudiendo llegar a pecar de acatamiento, docilidad, obediencia, sumisión, bajeza, contrición, encogimiento y timidez. Consiguiendo así despertar en el posible espectador una lástima, compasión y clemencia que de otro modo jamas brotaría.
Y esa, tampoco es nuestra intención.

3. Valoración Objetiva. Que hubiéramos sido objetivos y realistas, o sea que nos hubiésemos ajustado a la verdad. Quizá andemos libres de pecado si somos certeros, infalibles y veraces. Pero sin duda esta es misión harto difícil y, si lo analizamos bien, a la postre, sirve de bien poco. Tengan en cuenta que cada uno es cada cual y asimila y da fe de la realidad de forma personal e intransferible. Según creo los entendidos en el tema llaman a esto "distintos puntos de vista". Y como fruto de esos "distintos puntos de vista" florece algo que raramente el prójimo suele respetar y que se hace llamar opinión. Como todos sabemos la opinión es como el culo, cada cual tiene el suyo. Por eso, llegados a este punto, estará usted de acuerdo con nosotros en que su opinión respecto a la actuación que dentro de unos momentos va a presenciar distará de la de, por ejemplo, aquella rubia que está sentada al fondo, amenazando con hacer de un momento a otro un seductor cruce de piernas y, que usted, muy señor mío, se esfuerza en mirar de soslayo para no ser sorprendido. Para su información le diremos que ese bombón se llama Ramón está loca por nosotros.
¡Ve usted cómo no es de su misma opinión!
O la de ese guapo de culebrón, embutido de gimnasio, que lleva ya bastante rato haciendo gala a lo largo y ancho de la barra de su mejor pose. Esa que ensaya cada noche, en casa, frente al espejo y que seguro hoy, como ayer, y posiblemente mañana, no se coma un rosco. ¡Que alguna princesa con boca de fresa, tenga un gesto de caridad y le dedique una sonrisa!.
O la de ese despistado que no sabe muy bien de dónde viene ni tiene muy claro a dónde va y , por lo tanto, no tiene ni puñetera idea de qué coño hace aquí. ¿Puede alguien indicarle dónde está la puerta?
Por no mencionar la opinión que tendrán de nosotros los entendidos de turno, ya sabemos que ellos siempre lo hacen mucho mejor, y que vienen aquí con la sana intención de apedrearnos. En este caso no hace falta estar libre de pecado para tirar la primera piedra.
O la de ese arriesgado hombre de negocios al que hemos tenido que rogar, suplicar y, finalmente, convencer para que nos deje tocar esta noche aquí y que gane lo que gane sabemos que nunca sacará caja suficiente como para pagarnos sin regatear.

Le estaremos eternamente agradecidos y siempre a los pies de su señora.
Y qué decir de la opinión de aquellas angelicales musas que nos inspiraron y a las que cuando la ocasión la pintan calva, les somos infieles. O la de esos grandes amigos nuestros, el viejo juglar, el rey del pollo frito, el todo poderoso caballero don dinero o el mismísimo lanzador de cuchillos, por citar a algunos pocos, a los que hemos explotado despiadadamente en nuestras canciones sin que hayan visto un duro. Sabemos que algún día pasarán factura.
Ellos sin duda, también tienen su propia opinión sobre nosotros.

En fin, tras esta reflexión, usted comprenderá que de nada sirve ser realista ya que cada uno llevará de vuelta a casa lo que quiera o pueda. Por ello deducimos que ser realista, para no perder el tiempo, tampoco es nuestra intención. Pero algo tenemos que contarle de nosotros ya que esa sí era nuestra intención.

De modo que le diremos que van ustedes a ver a una banda de rock and roll sencillo, puro y directo. Sencillo, porque nuestros conocimientos no dan para más. Puro, porque aún no nos hemos adulterado. Y directo, porque entre usted y nosotros no se interpone, de momento, nada.
Así que, despréndase de todos sus prejuicios, sáltese la normativa vigente a la torera y sea cual sea al final, su personal y siempre respetable opinión, conviértase al menos por una vez en huéspedes de esta sobrevalorada*, humilde* o realista* Fonda.

*Táchese lo que no proceda.

Don Dinero

Los Billetes , 1996

Boceto de los billetes repartidos durante la canción Poderoso Caballero...
...Vista Frente Skater
...Vista ReversoSkater
Entre los seguidores de la banda la posesión de ellos se ha convertido en un recuerdo muy apreciado. Diseñados por M. Ibáñez.

Al Abordaje Tour

Año 1999

Este escrito aparecía en el tríptico de presentación de los conciertos organizados junto a ANSE en el verano de 1999.

Bertolt Brecht decía: "Hay gente que lucha un día y son buenos. Hay gente que lucha durante algún tiempo y son mejores. Pero hay gente que lucha siempre y esos son imprescindibles".
De la madera de estos últimos están hechas las personas que dan vida a ANSE.
La Asociación Naturalista del Sureste lleva luchando por la conservación de nuestro entorno muchos años. Unas veces alzando la voz y a la vista de todo el mundo y otras, tras la sombra y en silencio. Pero trabajando día a día en una siembra de cuyos frutos nos beneficiamos todos.
Cuando nos enteramos de que ANSE preparaba su campaña de verano, basada en la limpieza de varias calas y fondos marinos de algunos puntos del litoral, a bordo de su embarcación "ELSE", quisimos unirnos a ellos y aportar nuestro pequeño grano de arena.
Y aquí estamos, codo a codo, dentro de su "Proyecto Posidonia", en algo que hemos bautizado como:
Al Abordaje Tour!

La canción ¡ Al Abordaje ! inédita hasta el momento, fue escrita expresamente para el proyecto.

El Cartel

La Fonda En Concierto , 1993

Este cartel fue diseñado en 1993 por Domingo Carrión. Los ordenadores caseros daban sus primeros pasos y el diseño de este cartel, Skaterque hoy puede parecer simple y anticuado, supuso un derroche de imaginación y trabajo. Actualmente, si la banda lo cree adecuado, los pocos ejemplares que quedan de este cartel son enmarcados y regalados a los propietarios de los lugares donde La Fonda actúa, como agradecimiento y recuerdo de su paso por el lugar.

Desde Una Isla Desierta

Van Dospasos . Carta # 4 , 2002 .

Querida Leonor:

Recuerdo que la noche de Reyes siempre fue muy especial en mi casa. Es algo que siempre agradeceré a mis padres. Ellos seguían el ritual a la perfección y después de ver la cabalgata, cuando regresábamos a casa, se preparaba para sus Majestades una botella de coñac, tres vasitos pequeños y una bandeja con dulces y en el patio se dejaba un cubo con agua para que los cansados camellos pudieran beber. Entonces nos hacían dejar nuestros zapatos alrededor del Árbol de Navidad, y todos nos acostábamos bien temprano dejando una ventana entreabierta para que los reyes pudieran entrar.
Recuerdo aquella noche que los oí llegar... Créeme Leonor, era de madrugada y yo no había conseguido dormirme y allí estaba, con los ojos como platos, cuando llegaron. Encendieron la luz y pude ver sus siluetas a través de las cortinas que separaban mi habitación del comedor. Me puse tan nervioso, que rápidamente me tapé la cabeza con las sábanas y cerré los ojos con fuerza para que no sospecharan que aún estaba despierto. Entonces, inmóvil como una estatua, con mi cabeza bajo las sábanas y los ojos cerrados, en aquella oscuridad, los oí...
Oí como dejaban los regalos. Oí el ruido del papel y del plástico que los envolvía. Y oí sus susurros, sin duda, estaban hablando entre ellos, seguramente leyendo nuestras cartas, las cuales les habíamos mandado hacía varios días, y decidiendo qué regalos nos merecíamos. Recuerdo que rara vez nos traían lo que pedíamos, pero daba igual. Realmente daba igual.
Y así, con mi cabeza bajo las sábanas, me quedé dormido.
Al amanecer, bien temprano, mi madre nos despertaba dando grandes gritos de júbilo -¡Los Reyes...han venido Los Reyes!- y nosotros saltábamos de la cama y nos precipitábamos sobre aquellos paquetes que llevaban nuestro nombre escrito con una familiar letra... luego mi padre, hacía que prestáramos atención a los vasitos que habían sido usados, a los envoltorios de dulces que había encima de la mesa del comedor y al cubo, que habíamos dejado la noche anterior en el patio rebosante de agua, y que ahora aparecía totalmente vacío... sin duda Leonor, los Reyes Magos existían y habían estado allí. Yo una vez los oí...
Recuerdo aquella mañana de Día de Reyes. La noche anterior todo había marchado como de costumbre y nada podía fallar. Mi madre nos despertó con sus gritos y todos acudimos al encuentro de los regalos.
Entonces el mundo se vino abajo, y mientras mis hermanos abrazaban sus nuevos juguetes, yo no daba crédito a mis presentes: dos pares de calzoncillos y un paquete de pañuelos...
-Tú ya eres un hombre y no necesitas tonterías-, sentenció mi padre.
Entonces allí de pie, ante el Árbol de Navidad, caí en la cuenta de que ni aquellos besos robados al refugio de las esquinas... Ni los granos en la cara... Ni aquel ridículo bigote... Ni todas mis masturbaciones... Ni fumar a escondidas... Ni aquellas borracheras... Ni el decir lo siento cuando había que decirlo... Ni saber que la vida empezaba a ser dos días... Nada, absolutamente nada lo había logrado... tan sólo dos pares de calzoncillos y un paquete de pañuelos consiguieron en un momento hacerme un hombre.
Recogí mis regalos y volví a mi habitación. Me acosté en la cama y tapé mi cabeza con las sábanas. Cerré los ojos, y en aquella oscuridad, inmóvil como una estatua, yo, todo un hombre ya... lloré como un niño.